♦ No recuerdo muy bien en qué año actuó el genial Ray Charles en el Savoy. La ceguera de Ray me borró la memoria.♦ Nunca lo entenderé muy bien, pero lo cierto es que cada vez que me mira un ciego olvido lo que estaba viendo. Recuerdo en ca...mbio que al hablar de su ceguera, me dijo Ray Charles: “La ceguera es un lugar enorme que cabe en el sitio pequeño de un ojo. Quedé ciego de niño y aun recuerdo el mundo real. ♦ No veía nada de lo que ocurría lejos. Pero me tranquilicé al pensar que me quedaba intacta la imaginación. Y que la imaginación, amigo mío, me permitía creer que la mía era una perpleja ceguera con mirada, una ceguera común si me hubiese graduado en la penumbra el oftalmólogo”. Ray cenó aquella noche con Ernie Loquasto, en una mesa a la que fui invitado junto con mi inolvidable Lorraine Webster.♦ El jefe contó el caso de un matón que había asesinado a espaldas del Savoy a un tipo que no pudo defenderse porque era ciego. El matón era un italoamericano llamado Fabio Tarantini, un tipo que se suicidio al poco tiempo por culpa de aquel remordimiento. Como lo contó el jefe, el tal Tarantini le disparó de frente. Mientras aquel hombre agonizaba, Tarantini vio que era ciego. ♦ Una noche comentó en el Savoy que estaba horrorizado porque al ser ciego aquel hombre, había sido como dispararle a un tipo por la espalda mirándole a la cara. Ray Charles no dijo nada. Pero por el calor labial del aire acertó que en la mesa al lado ardía una vela de cera muy fina a punto de doblarse con el peso de la llama. Loraine quedó maravillada.♦ Entonces el bueno de Ray Charles le dijo: “Eso lo he acertado porque era fácil. Noto el calor de la llama en el aroma que desprende tu pelo. Cada mujer tiene un aliento peculiar en el peinado.♦ El aroma de un pelo es como una emanación de la conciencia. Por eso a veces con el remordimiento del divorcio él acaba en el diván del psiquiatra y ella amigo mío, pide la vez en la peluquería”. Ray interpretó aquella noche “If I Could” dedicada a Lorraine ♦. Y me dijo ella: “Nunca te lo conté pero tuve un novio poeta. Cuando íbamos a ver el mar en Georgia, él cerraba los ojos porque decía que la imaginación mejoraba el paisaje. Cada vez que íbamos al cine a ver “Casablanca” también cerraba los ojos porque decía que de ese modo Ingrid Bergman no se subía como una cobarde al avión. ♦ Era un buen tipo y un poeta mediocre. Se echó a perder en Denver con una fulana a la que le prometió una casa con la puerta en el tejado y una piscina con el agua de madera. ♦ Una vez aquel tipo cerró los ojos y cuando los abrió yo ya no estaba allí. ¿Sabes, Al?, me gusta Ray Charles. La suya es una ceguera como hablada, la luz al tacto de una tulipa transparente con la bombilla de hueso. Ayer me saludó de madrugada con un apretón de manos. Luego me tocó la cara. Y juraría que la suya era una seductora mano con lengua”....
http://www.goear.com/listen/f22bc58/31-cronicas-del-savoy-31-temporada-2010-2011-fosfonautas
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