jueves, 20 de octubre de 2011

Crónicas del Savoy - 19 (temporada 2010 - 2011)

En realidad nunca tuve muy claro el motivo por la que me vine a América. Probablemente lo hice porque esperaba encontrar aquí alguna buena razón para haber venido. Ernie Loquasto me reconoció hace tiempo que si vino a América fue porque le habían dicho en Italia que aquí todo era tan grande, que ni siquiera conocían la letra pequeña. También me dijo que le habían contado que en cualquier calle de Chicago la acera de enfrente estaba en otra ciudad. Y que por todas partes había rascacielos, aunque luego comprendió que en la ciudad de Los Angeles, por ejemplo, por miedo a los terremotos, los rascacielos los hacían de planta baja. Al poco de llegar a Nueva York le llamó la atención que todo eran oportunidades para prosperar y que por lo general nadie partía con ventaja. Me dijo Ernie: “No hay nada como América, hijo. Aquí se considera un privilegio empezar en la pobreza. Puede que no lo creas, Al, pero aquí está mal visto ser rico por herencia. Un hombre rico se casa con una mujer adinerada y presumen de tener un hijo pobre”. Reconoció, Ernie en cambio, que la idea de la familia era un poco triste. No tardé en darme cuenta de que tenía razón. En una ocasión el marrullero Tommy Garner me dijo que había pasado el verano con sus padres en Atlanta. Tommy era hijo de una mujer que se había divorciado cinco veces. En la foto de Atlanta, el padre de Tommy Garner eran tres señores de cuatro razas distintas. ¡Así es América, amigo!”, dice con orgullo el gangster Tonino Fiore. Yo vivo aquí agradecido porque la gente es reservada, pero generosa. Me contó Tonino Fiore que en una ocasión se deshizo de un cadáver sentando de madrugada al difunto en una calle de Brooklyn. Hacía viento y al muerto se le cayó el sombrero boca arriba en la acera. Por la mañana, Tonino se acercó a averiguar que había ocurrido con aquel tipo. Y se encontró con que el cadáver seguía sentado y en el sombrero, en el sombrero había recaudado ciento cincuenta dólares. Es cierto que aquí la Mafia soborna a los políticos para torcerles la mano. Pero, ¡que demonio!, es peor en Italia, en Italia a los políticos los sobornan con cargo a los presupuestos generales del Estado. Me dijo de madrugada una veterana cantante en el Savoy: “Yo nací en Polonia y me vine a América huyendo de la guerra. Europa es poca tierra y demasiados países pequeños. El año pasado fui de viaje pensando en visitar Luxemburgo, pero entre que el conductor del autobús estaba nervioso y que Luxemburgo era tan pequeño, se equivocó en una calle, visitamos Alemania”.

http://www.goear.com/listen/990abb4/19-cronicas-del-savoy-19-temporada-2010-2011-fosfonautas

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